Caso Maersk Saltoro: incertidumbre en compensaciones y debate clave sobre responsabilidad en el transporte marítimo
- Legal Export

- 15 abr
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La pérdida de más de US$160 millones en cerezas sigue generando repercusiones en la industria exportadora. El caso expone diferencias en indemnizaciones y abre una discusión sobre la limitación de responsabilidad en el transporte marítimo.
La industria frutícola chilena continúa enfrentando las consecuencias del caso Maersk Saltoro, uno de los episodios más complejos de los últimos años en materia de exportaciones, con pérdidas que superan los US$160 millones.
Más allá del impacto económico, el caso ha dejado en evidencia la fragilidad de la cadena logística internacional y, especialmente, la incertidumbre existente en torno a las compensaciones que reciben los exportadores frente a este tipo de eventos.
En este contexto, en la reciente edición de Revista del Campo de El Mercurio, Rafael Durán, abogado y socio de Legal Export Abogados, abordó una de las aristas más relevantes del caso: la disparidad en los montos indemnizados, incluso entre quienes contrataron coberturas similares.
“Hay exportadores que pagaron US$120 mil por el Value Protect y recibieron cerca de US$80 mil por contenedor. Otros, en cambio, pagaron US$60 mil y obtuvieron ese mismo monto como indemnización”, señaló.
Esta situación refleja que no solo la existencia de coberturas es relevante, sino también sus condiciones específicas, lo que puede generar diferencias significativas en los resultados finales para los afectados.
A lo anterior se suma el desarrollo del proceso judicial, que actualmente se encuentra en etapa probatoria y que será clave para definir el alcance de las responsabilidades.
“El tribunal deberá pronunciarse sobre si corresponde mantener o no la limitación de responsabilidad solicitada por Maersk como transportador y Sinergy Marine como armador, ya sea para todos o para algunos de los involucrados. En paralelo, se desarrollarán arbitrajes que determinarán las indemnizaciones de forma individual para cada exportador”, explicó Durán.
Este punto resulta particularmente relevante, ya que la eventual aplicación de la limitación de responsabilidad en el transporte marítimo podría marcar un precedente importante para la industria exportadora chilena.
En un escenario cada vez más exigente y expuesto a riesgos logísticos, el caso pone de relieve la necesidad de avanzar hacia una gestión más estratégica de los contratos, seguros y estructuras legales que respaldan las operaciones de exportación.
El desarrollo de este caso será seguido de cerca por el sector, no solo por sus implicancias económicas, sino también por las definiciones jurídicas que podrían influir en futuras operaciones de comercio internacional.
Revisa el análisis completo en Revista del Campo de El Mercurio.




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